¿harto de conducir?

En alguna imagen de estas que se te quedan  grabadas cuando eres adolescente, aún recuerdo a Schwarzenegger en “Desafío total” subiéndose a un taxi sin conductor. La película no es que fuera muy buena pero, ¡qué le vamos a hacer!, son cosas que te llaman la atención y pasan a formar parte de toda la galería de imágenes que tienes en tu cerebro y que hacen referencia a lo que pensábamos que iba a ser el futuro junto con los replicantes de “Blade Runner” o el patinete de Marty McFly en “Regreso al futuro”.

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La realidad es que el coche sin conductor de Google ya está aquí, Y ha llegado para quedarse. Ya son tres los sitios en Estados Unidos (Florida, California y Nevada), donde el Self Driving Car de Google, así es como se le denomina al proyecto, puede circular.

Podemos pensar, el humano siempre tiende a hacerlo mal, que igual no se ha probado lo suficiente. La realidad es que se ya han realizado más de 500.000 kilómetros de pruebas y los resultados han sido excelentes. Al menos así lo ha comunicado Google. Algún accidente pequeño ha habido, en modo manual eso sí, aunque muy amplificado por los medios. El gigante tecnológico ya dispone de una flota de coches (alrededor de 10 coches) equipados con la última tecnología que se ha desarrollado y que permite a estos ser conducidos de manera autónoma. Estos coches serán identificados con una matrícula roja con el símbolo de infinito.

Es verdad que la ley va a obligar a que de momento haya una persona sentada detrás del volante, y que hace falta un ingeniero sentado en el asiento del copiloto. O  que sólo se puede circular en trayectos que previamente se hayan realizado y estén mapeados en Google Maps. Pero ¿no les parece impresionante que un coche circule por sí mismo basado en un sistema de navegación?. A mí me fascina la verdad.

Google, al mando del ingeniero que llevó a cabo el proyecto Street View (ver las calles dentro de los mapas de Google como si estuviéramos allí), ha conseguido integrar numerosas tecnologías que ya estaban inventadas, pero no estaban desarrolladas en ese sentido. Bajo la potencia y la capacidad de su sistema de navegación (hay que ver el partido que le ha sacado Google a su revolucionario Google Maps unido a la potencia de su ecosistema de búsquedas) ha conseguido hacer realidad el sueño que muchos teníamos cuando éramos pequeños.

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Con un equipamiento valorado en más de 150.000 dólares, el dispositivo más importante es un radar giratorio llamado LIDAR situado encima del coche que detecta e identifica cualquier objeto en un radio de entre 50 y 120 metros, y que es interpretado en 3d por el ordenador central del coche, que está situado en el maletero. Contra lo que podríamos pensar, el proceso de datos no lo realiza este, sino que se realiza en la familia de servidores de Google en la nube, con lo que Internet es absolutamente necesario para su uso. Este radar se apoya en dispositivos convencionales que muchos coches ya utilizan: radares en la parte delantera y trasera del coche, una cámara para detectar las señales y semáforos, y giroscopios e instrumental para saber la dirección y el posicionamiento exacto del coche. En este vídeo se puede apreciar como una persona invidente va a comprar su ración de hamburguesa diaria con uno de estos vehículos y, reflexión culinaria al margen, el resultado es fantástico.

El poder de creación del gigante de Mountain View es absolutamente vertiginoso. Os recomiendo esta entrevista a Larry Page al respecto. Hace unas semanas hablábamos del lanzamiento y puesta en marcha de uno de los dispositivos con más potencial que recuerdo, las gafas. Al igual que con estas, el potencial en numerosos ámbitos de nuestra vida diaria que tiene un vehículo sin conductor es absolutamente inspirador. ¿Por qué no pensar en la existencia de carriles automáticos o manuales en las ciudades o carreteras donde poder conducir de una manera asistida o manual según las necesidades de cada momento?. El futuro está aquí.

Y hablando de coches, de Estados Unidos, y  de banderas sureñas, festivales de verano, Woodstocks y noches de desenfreno . ¿Por que no escuchar a uno de los grupos de rock más evocadores de la historia?. Rock en estado puro. Lynyrd Skynyrd y su “Free bird”

La television del ¿futuro?

Habitualmente me gusta mucho leer sobre tecnología. Hay mucha y muy buena información en la red con gente que sabe mucho de gadgets, tendencias y cibereventos varios. En estos medios se habla mucho de televisión, smarttv, modelos de suscripción por internet y demás. Aquí ya hablamos de Wuaki, el videoclub español online participado por el gigante japones Rakuten, como modelo de éxito.
Es curioso como a pesar de estar en boca de mucha gente, publicidad, medios, etc.. es una realidad que el concepto smarttv, surgido tras la famosa feria de tecnología que anualmente se celebra en Las Vegas en el 2010, no termina de despegar. Las cifras son buenas, alrededor de un 8% de aumento en horas de televisión a través de estos dispositivos, pero no las cifras abrumadoras a las que estamos acostumbrados en tecnología.
El fenómeno smarttv, al igual que el de smartphone, viene de la integración de la web 2.0, es decir al uso de internet bidireccionalmente, en el dispositivo. La clave es poder instalar aplicaciones en el televisor que aumenten sus prestaciones, al igual que hacemos en nuestros teléfonos diariamente (que sería de algunos sin el ….. Whatsapp?).
Uno de los principales problemas para el crecimiento del smarttv es la gran cantidad de plataformas que existen. Es verdad que está en marcha una plataforma para aunar distintas marcas y consolidar una plataforma común, pero algunas marcas como Samsung o Sony van por otro lado y no se han unido. Esto no pasa con el mercado de la telefonía, donde hay dos, como mucho tres, plataformas que facilitan el trabajo a los desarrolladores, ya que es difícil crear la misma aplicación para tantos entornos diferentes.
Es chocante que hasta aquí no haya hablado del que tradicionalmente ha sido el dominador del mundo de la televisión, las cadenas. Estas, que se ven amenazadas por un nuevo escenario, donde los fabricantes han creado un nuevo modelo de negocio obviándolas, han reaccionado rápido, creando una plataforma llamada Hbbtv, donde ellos son los que definen una plataforma estándar capaz de mostrar todo su contenido como ellos quieren y sin perder un ápice de poder.
La guerra está servida, pero, en mi opinión, los fabricantes tienen mas que ganar, a poco que consoliden y unifiquen plataformas para no atomizar el mercado. Es muy destacable que Googletv, surgido con gran expectación en 2010 como un modelo que engloba televisión en streaming, netflix, varias cadenas y todo el contenido de Internet, ha fracasado en su salida al mercado estadounidense, que es el que marca tendencia.
El consorcio Logitech, Sony y Google, llamado a ser el referente mediante una caja que podemos conectar a nuestro televisor y que nos permite convertirlo en un smarttv (al estilo de la Appletv pero con mucho mas contenido y posibilidades), ha sido un estrepitoso fracaso, con ventas cuatro veces por defecto de lo esperado. ¿Cual es el problema? Quizás el momento, el formato, las expectativas, etc….
La televisión inteligente ha llegado para quedarse, eso es evidente, pero el ritmo no es el esperado. La disparidad de plataformas y la gran cantidad de modelos y alternativas no parece ayudar. El primero que se de cuenta y reúna esfuerzos, desarrollos adecuados y ,sobre todo, alianzas con cadenas de televisión y suscripción online, como Netflix, será el que se lleve el gato al agua.
Este post lo he escrito en el tren, que despierta momentos de inspiración y tranquilidad, al ritmo del último disco de Jonathan Jeremiah y su disco “gold dust”. Todo un descubrimiento de un talento innato para escribir y componer canciones. Aquí va una de las joyas que podréis encontrar dentro de un puzzle de canciones preciosas. “lazin’ in the sunshine” sabe a buenos momentos, a aire fresco de montaña. Hasta el próximo post.

La realidad tecnológica de la pyme española

Como cada año, Fundetec, que es la fundación que se encarga de promover las tecnologías de la información en España, acaba de presentar su informe Epyme, el cual habla de la adopción de la tecnología en la empresa española. El informe es bastante clarificador, y muestra de primera mano, muchas conclusiones interesantes. Se confirma, sobre todo, la enorme brecha digital que nos separa de nuestros vecinos europeos (los desarrollados claro) y, lo que es más preocupante, la brecha interna entre las grandes empresas y el resto de los mortales, es decir, las pequeñas y medianas empresas. Muy interesante la entrevista en Cope3d al respecto.

Como emprendedor y parte de una microempresa, es muchas veces frustrante el oír en numerosos círculos sociales a gente hablar con desprecio del empresario de turno. El rol siempre es el de dueño de una megaempresa que domina el mercado y hace el mal a diestro y siniestro.  Por partes. Y con datos. Existen aproximadamente 3.200.000 empresas en España de las que más de 3.050.000 corresponden a microempresas como la mía. Como la suya. Estas empresas suponen el 26% de la masa salarial en España. La brecha digital afecta sobremanera a este tipo de empresas. Las grandes empresas españolas (4.923) según el último censo, tienen sistemas informáticos muy buenos, actualizados y a la altura de su competencia europea. Son habitualmente productos de gigantes tecnológicos que la mayoría conocemos, como SAP o Microsoft. El problema somos el resto.

Independientemente de la falta de “cultura” o base tecnológica de la que adolece la mayoría de población en nuestro país, que requiere medidas a todos los niveles para solucionar o impulsar el conocimiento a nivel tecnológico, el problema en muchas ocasiones, por qué no decirlo, es la falta de asesoramiento y de oferta de producto que se encuentran muchas de estas empresas. Es habitual que en mucha microempresa, el prescriptor, o sea el que te “ayuda” para elegir solución tecnológica o proveedor, sea el asesor de turno o el banco. Tremendo. Alguien posiblemente con menos conocimientos informáticos que la propia empresa, se encarga de aconsejar a quien debes de elegir (el fantasma de los sobres cerrados llenos de dinero sobrevuela siempre este tipo de consejos).

Independientemente de la falta de la figura a nivel de asesoría, que es un papel que deberían de tomar administraciones públicas, sectores y fabricantes TIC a partes iguales, el principal problemas con el que se encuentra la Pyme es la oferta. Muchas consultoras grandes, cuyo volumen de negocio ha disminuido considerablemente, se han puesto como objetivo el mercado de la Pyme. Venden producto preparado para empresas grandes con mucho márketing y con el prestigio que les otorga su marca. El negocio de la pyme en España para la gente que lo conocemos, difiere bastante del de la empresa grande. Este tipo de paquetes no sirven para la pyme. Son rígidos, estrictos, poco flexibles, no adaptados, etc… Son muy buenos productos, pero no son productos para el segmento al que se les está orientando.

Necesitamos software (programas, aplicaciones, soluciones, etc…) específico para pequeñas y medianas empresas. Software a precio asequible, alejado de los cientos de miles de euros de los productos pensados para grandes empresas. Y sobre todo, pensado para la flexibilidad y la rapidez del día a día de la empresa española. Pensados para nuestro funcionamiento. Es curioso como en Europa no existe el segmento de la programación a medida. Existen soluciones sectoriales adaptadas a la idiosincrasia de cada segmento de mercado (no el español claro).

Como consultor y empresario a la vez me alegra pensar que hay mucho mercado en este segmento. Pero es un poco triste ver como no hay impulso del conocimiento para que la Pyme crezca y se ponga al nivel europeo. Vamos a ser optimistas y a pensar que es una cuestión de tiempo. De tiempo y de mucho trabajo. Alguna buena noticia hay.

Y para terminar, voy a ponerme un poco romántico. Pero a lo bestia. La bella y la bestia. O mejor dicho, la Iguana y la bestia. Iggy Pop y Kate Pierson (cantante de B-52) en “candy”, una canción de amor enérgica y con mucha fuerza.

El mayor ataque de la historia (con el menor número de participantes)

Esta semana ha tenido lugar una de las operaciones policiales mas rocambolescas de los últimos tiempos. Como consecuencia del mayor ataque perpetrado en la red de los últimos tiempos, que hizo caer la velocidad de Internet y que incluso algunos servicios como el de video por demanda de Netflix cayeran, se ha detenido al cabecilla del ataque. ¿Estaba atrincherado en un bunker repleto de lujos al estilo Kim Dotcom? No. Estaba en su furgoneta, una furgoneta como la que tiene nuestro vecino para irse de vacaciones a la montaña. Si, la típica furgoneta de toda la vida. Aunque es cierto que este individuo tenía un sofisticado arsenal de ordenadores y cachivaches para perpetrar ataques.

El ataque del que hablamos, fue un ataque orquestado por la plataforma Cyberbunker contra la web SpamHaus, que se encarga de controlar, auditar y proteger sistemas contra spam o correo basura.

El problema empezó cuando SpamHaus decidió incluir a Cyberbunker (un sitio para alojar contenido) en su lista negra. Las consecuencias fueron una movilización sin precedentes para tumbar a los servidores de la empresa inglesa mediante un ataque DDOS, es decir un ataque hasta tumbar al servidor y que se quede sin dar respuesta.

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Como la mayoría sabemos, Internet se rige por la existencia de un protocolo llamado TCPIP. El funcionamiento es simple. Para comunicarnos con cualquier otro ordenador, mandamos pequeños paquetes con datos que son los que llevan dentro toda la información que necesitamos intercambiar, ya no solo la que queremos transmitir, sino las peticiones de ponernos en contacto o terminar el intercambio de información con el servidor de destino.

Todos sabemos lo que pasa en nuestro ordenador de casa (generalmente con unos años de más), cuando le pedimos que haga muchas cosas a la vez. Que falla, se ralentiza, se queda totalmente bloqueado. Eso es exactamente lo que pasa con los ataques DDOS. La idea es que mucha gente (o una persona simulando que hay mucha gente), envíe muchos paquetes con peticiones a un mismo servidor. La mayoría de estos paquetes tendrán encima dirección de envío o remite (dirección IP) falsa.

El resultado será que probablemente el servidor no pueda dar abasto a responder a tantas peticiones y además, que no pueda establecer comunicación al intentar responder, ya que las direcciones del remitente no existen. Con lo que el servidor al final se queda totalmente frito, sin recursos, sin atender ningún tipo de requerimiento. Ese es el objetivo.

Es de destacar que muchas veces el ataque puede provenir del ordenador de mi casa, porque se haya distribuido previamente un troyano (que es un archivo que tenemos en nuestro ordenador y que está esperando ordenes) para lanzar paquetes en mi nombre sin que yo me entere (esto se llama Botnet).

¿Qué se persigue con estos ataques? Depende del objetivo. Lo normal es anular el funcionamiento de algún portal. Imaginaros si Amazon estuviera sin servicio un día. Sería catastrófico. Para otras páginas con solo contenido, no sería tan trágico, pero nos dejaría sin web durante un tiempo. En este caso concreto, fue tal el volumen de información que se mandó a través de la red, que se resintió la velocidad de Internet al ocupar mucho ancho de banda todos los paquetes enviados. Se habla de 300 Gb por segundo ( y 50Gb por segundo ya se considera un ataque muy grave).

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Como todo lo que se escribe, supongo que la verdad de la historia estará en un punto medio y no será tan dramática. Conviene leer este post sobre el ataque con datos reales sobre el suceso, Pero independientemente de esto, la reflexión que me viene a la cabeza es que, como en todo lo relativo a Internet, quizás necesitaríamos ciertos estándares globales en cuanto a protección, seguridad o, por decirlo más suavemente, buenas conductas en Internet. Es curioso lo que puede liar un personaje desde una furgoneta. Curioso e inquietante. No debería ser tan fácil poner en jaque la conexión a internet de todo un país. La realidad es que queda mucho camino por recorrer y, aunque no lo parezca, vamos avanzando hacia una globalización de todas las leyes que rigen la red y que nunca deberían de perder de vista la esencia con la que fue creada. La libertad y la universalidad.

Y de esta semana no pasa que hable de una canción cruda, preciosa y sobre todo, exenta de cualquier tipo de tecnología. Volvemos a la esencia de un grupo genial (aunque últimamente resulte muy cargante….mucho). Una canción esencial de su álbum “October” y que poca gente conoce. U2 y su “Tomorrow”……… Won´t you come back tomorrow?